El procedimiento de cirugía oral conocido con el nombre de “Ortognática” tiene como fin brindar una posición adecuada la mandíbula, tanto estética como funcionalmente, ya que permite la corrección de la mordida y por lo tanto mejora el proceso de la masticación, favoreciendo en consecuencia la salud general.
La Cirugía Ortognática es necesaria cuando la mordida no se cumple correctamente o los dientes no parecen encajar con las mandíbulas. Los dientes se enderezan con ortodoncia y la cirugía correctiva de la mandíbula se encarga de reposicionar la alineación de las mismas.
Este procedimiento quirúrgico no sólo mejora la apariencia de la cara, sino también asegura que las piezas dentales se encuentren correctamente y por lo tanto cumplan con su función adecuadamente.
Por lo tanto con esta cirugía oral se pueden beneficiar las personas con una mordida incorrecta o huesos posicionados incorrectamente, ya que el crecimiento de la mandíbula es un proceso gradual y en algunos casos, las mandíbulas superior e inferior puede crecer a un ritmo diferente y cuando esto sucede el resultado puede traducirse en una serie de problemas que pueden afectar a la función de masticar, el habla, la salud oral a largo plazo y la apariencia.
Otras causas que pueden afectar la alineación de la mandíbula pueden deberse a un lesión o problemas de nacimiento. La ortodoncia por si sola puede corregir problemas de mordida, pero solo cuando es un problema dental, en cambio se recurre a la cirugía ortognática cuando las mandíbulas necesiten cambiarlos de lugar.
Para llegar a este tipo de cirugía se deben evaluar las siguientes dificultades:
-Dificultad para masticar, morder o tragar
-Problemas del habla
-Dolor de mandíbula crónico o dolor de la ATM (articulación temporo-mandibular)
–Mordida abierta
-Mandíbula protuberante
-Problemas respiratorios
Imagen: MF
