
Normalmente los implantes dentales necesitan de una estructura de titanio, aunque existe una variedad menos conocida que son producidos de circonio. Estos se usan en los pacientes que presentan alergia al titanio o que les disgusta tener elementos metálicos dentro de su boca.
Estos implantes se ven y se comportan de la misma forma que los de titanio. Se trata de una vara metálica y un estribo, que se usa como elemento de conexión, más la corona. Es un buen reemplazo artificial para un diente ausente.
Tiene la ventaja de ser flexible y fuerte, lo que significa que se puede romper con menor probabilidad. Además es compatible con el cuerpo y es apto para la osteointegración.
Muchos eligen este tipo de implantaciones por las cualidades estéticas, ya que son de color blanco y, por eso, se mezclan a la perfección con el resto de los dientes y encías naturales.
Ventajas de los implantes de circonio:
El implante es escondido debajo de la encia, por lo que el color se vuelve irrelevante, a pesar de eso algunos pacientes prefieren no tener un implante que sea más oscuro. Ellos prefieren un blanco puro, y consideran mejor si se encuentra libre de metales.
La diferencia más notoria es que un implante de circonio es blanco y uno de titanio es gris.
Otra diferencia es que el de circonio es de cerámica y el de titanio es metálico, por lo tanto:
- No es alérgico
- Es más resistente a la corrosión
- Es muy resistente
- Es muy duradero
El implante de circonio tiene un alto nivel de resistencia a la tensión lo que evita el riesgo de fracaso o de fracturas. El circonio es más elástico que otros materiales, así que el riesgo de ruptura disminuirá, pudiendo resistir cambios extremos de temperatura.
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